I’ve been working as an illustrator for over 20 years, and I’ve worked on books, magazines, films, advertisements, murals, and a wide variety of other formats. I also draw constantly in hundreds of notebooks, almost always in watercolor. This makes the ceramic glaze technique perfect for me.
I create illustrated ceramics based on the traditions of Talavera, Portugal, and Seville, blended with my own way of telling stories through drawing. My signature loose and quick brushstrokes are then subjected to the almost alchemical process of glazes and oxides in the kiln at 1000ºC.
Because working with ceramics is as different as possible from working with a computer. Because clay, fire, and metals are involved, and I feel like I’m making magic potions. Because the colors you paint with are not the colors of the finished piece. Because everything is done by hand and imperfect. Because the baking can be ruined at any moment, and that’s why opening the oven is almost as exciting as Christmas morning.
Je travaille comme illustratrice depuis plus de 20 ans et j’ai collaboré à des livres, des magazines, des films, des publicités, des fresques et bien d’autres supports. Je dessine aussi constamment dans des centaines de carnets, presque toujours à l’aquarelle. C’est pourquoi la technique de l’émaillage céramique me convient parfaitement.
Je crée des céramiques illustrées inspirées des traditions de Talavera (Portugal) et de Séville, que j’intègre à ma propre manière de raconter des histoires par le dessin. Mes coups de pinceau, libres et rapides, sont ensuite soumis au processus quasi alchimique des émaux et des oxydes dans le four à 1000 °C.
Parce que travailler la céramique est une expérience radicalement différente de travailler sur ordinateur. Parce que l’argile, le feu et les métaux sont impliqués, et j’ai l’impression de concocter des potions magiques. Parce que les couleurs utilisées pour peindre ne sont pas celles de la pièce finie. Parce que tout est fait à la main et donc imparfait. Parce que la cuisson peut être ratée à tout moment, et c’est pourquoi ouvrir le four est presque aussi excitant que le matin de Noël.
Llevo más de 20 años trabajando como ilustradora y he trabajado en libros, revistas, películas, anuncios, murales y un largo etcétera de formatos. Además de dibujar sin parar en cientos de cuadernos, casi siempre en acuarela. Esto hace que esta técnica de la cerámica sobre cubierta sea perfecta para mí.
Creo cerámicas ilustradas con base a la tradición de Talavera, de Portugal o Sevilla, mezclada con mi manera de contar historias dibujando. La pincelada suelta y rápida de siempre, pasada por el proceso casi alquímico de los esmaltes y los óxidos en el horno a 1000ºC .
En piezas hechas en torno por alfareros artesanos con barro autóctono de Redondo o Lebrija, o de loza formadas en prensa hidráulica, acabadas a mano. Con una primera cochura en bizcocho a 800ºC.
Bañada en esmalte blanco y pintada con pigmentos y óxidos metálicos en los colores de la paleta tradicional talaverana, con una segunda cochura a 1000ºC.
La cubierta de esmalte es muy porosa y hace que solo se pueda pintar con pinceladas muy sueltas y rápidas, sin posibilidad de borrar ni rectificar.
Cada pieza es única e irrepetible, no repito diseños ni calco los bocetos, partiendo de cero sobre el esmalte.
Las referencias gráficas son las de la cerámica de Talavera, pero también de otras cerámicas tradicionales europeas, además de toda la gran colección de referencias acumuladas en toda una vida leyendo, mirando, dibujando y trabajando en proyectos varios.
Porque trabajar en cerámica es lo más distinto posible a trabajar con un ordenador. Porque intervienen el barro, y el fuego, y los metales, y me creo que estoy haciendo pociones mágicas. Porque los colores con los que pintas no son los colores de la pieza acabada. Porque todo es manual e imperfecto. Porque en cualquier momento se puede estropear la hornada, y por eso abrir el horno es casi tan emocionante como la mañana de Reyes.
Lavoro come illustratrice da oltre 20 anni e ho collaborato a libri, riviste, film, pubblicità, murales e una vasta gamma di altri formati. Disegno costantemente anche su centinaia di quaderni, quasi sempre ad acquerello. Questo rende la tecnica della smaltatura ceramica perfetta per me.
Creo ceramiche illustrate ispirandomi alle tradizioni di Talavera, in Portogallo, e di Siviglia, fondendole con il mio personale modo di raccontare storie attraverso il disegno. Le mie pennellate, libere e veloci, che sono il mio segno distintivo, vengono poi sottoposte al processo quasi alchemico di smalti e ossidi in forno a 1000 °C.
Perché lavorare con la ceramica è quanto di più diverso si possa immaginare dal lavorare con un computer. Perché sono coinvolti argilla, fuoco e metalli, e mi sembra di creare pozioni magiche. Perché i colori con cui si dipinge non sono i colori del pezzo finito. Perché tutto è fatto a mano e imperfetto. Perché il dolce può rovinarsi in qualsiasi momento, ed è per questo che aprire il forno è quasi emozionante quanto la mattina di Natale.