Enraizado en la Tradición, Inspirado por la Lana
Timmi B. Kromann, fundadora de Kokolores, creció en un pequeño pueblo del norte de Alemania, donde el trabajo manual formaba parte natural de la vida cotidiana.
Desde muy joven aprendió numerosas técnicas textiles, y allí nació su fascinación: el asombro de poder crear y dar forma con nada más que un hilo y una aguja.
Hoy, esa misma fascinación sigue siendo su motor. El hilo es siempre el punto de partida, la chispa de su creatividad. Hay un conocimiento en sus manos, presente desde la infancia, ahora unido a su formación como diseñadora textil especializada en punto. Con sus cualidades, texturas y posibilidades de transformación, la lana se ha convertido en su material favorito.
Más Allá de la Moda: Una Filosofía de Creación
Durante sus estudios, Timmi recibió como regalo una gran máquina de tejer industrial. Sin un plan definido, comenzó a buscar un lugar donde establecer un taller. “Las cosas llegaron de manera natural, una tras otra.”
Kokolores se fundó en 2001 y tiene su sede en Svaneke, en la isla danesa de Bornholm. El corazón del proyecto es simple: crear prendas que duren.
“Una prenda es realmente sostenible solo si dura, si puede viajar a través de los años, si puede pasar de una persona a otra.”
Para Timmi, no es solo una elección estética, sino ética. No se identifica con el sistema de la moda:
“La moda es egoísta. Corre, consume, reemplaza. El mundo de la artesanía es diferente: allí las ideas, herramientas y soluciones se comparten. Es otra forma de estar juntos.”
Una Vida Tejida en Lana
En su práctica cotidiana, Timmi se mueve con fluidez entre diferentes modos de creación. Su trabajo tiene tres vertientes: desarrolla pequeñas series de prendas, crea piezas únicas y trabaja como artista textil consolidada, participando en exposiciones tanto en Dinamarca como en el extranjero. Este diálogo entre diseño, artesanía y arte alimenta su práctica.
Para su colección de punto, Timmi produce ella misma los tejidos. La lana proviene de hilanderías de Italia e Inglaterra, seleccionadas cuidadosamente por la calidad de sus fibras y su saber hacer artesanal.
“La lana es preciosa. Es natural, transpira, no necesita lavarse con frecuencia y puede durar décadas. Ningún material sintético puede compararse.”
Para las prendas realizadas con tejidos planos, solo se utilizan materiales deadstock, excedentes de grandes casas de moda italianas. No se produce ningún tejido específicamente.
“Mi deseo es crear piezas queridas, prendas que no dependan de los caprichos de la moda. Piezas que duren muchos años, atemporales en expresión y materia, y cómodas de llevar. Objetos que la gente quiera guardar, reparar y amar. Objetos que puedan pasar de mano en mano.”
Como estos tejidos existen solo en cantidades limitadas, muchas prendas se convierten en piezas únicas. Y dar nueva vida a lo que estaba destinado al descarte significa devolver valor.
“La lana es un material precioso e intrínsecamente versátil, pero requiere esfuerzo para hacerlo brillar. Reciclar es esencial si queremos ser realmente sostenibles.”
El trabajo de Timmi busca cultivar una cultura del apego a los objetos, una cultura del tiempo lento, del cuidado, y de conservar.