Describa su profesión, con detalles sobre sus productos, servicios, habilidades específicas y know how
Guitarras Teodoro Pérez cuenta con más de 55 años de experiencia en la construcción de guitarras artesanales clásicas y flamencas, oficio aprendido por los maestros guitarreros de la escuela de Madrid
Desde nuestro taller ofrecemos asesoramiento personalizado y exclusivo a cada cliente en todo el proceso de construcción para conseguir comodidad y equilibrio en la guitarra que desee. Nuestra producción es totalmente artesanal, pudiendo elegir madera, tiro, barniz o detalles de marquetería.
Gracias al equipo que formamos Guitarras Teodoro Pérez se ha logrado una expansión internacional que ha ido creciendo a lo largo de estos años pudiendo encontrar nuestras guitarras en más de 15 países.
¿Qué materiales se utilizan? ¿Donde y como los encuentras?
Utilizamos maderas provenientes de Alemania, Italia, Rumanía, Camerún, Madagascar, India…todas ellas con certificados de extracción legal. Algunas de ellas, como por ejemplo los palosantos necesitan de permisos CITES ( Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres) los cuales son importantes para saber que las maderas legales y reguladas.
Para adquirir estas maderas hacemos una selección minuciosa (una a una) en los centros especializados de venta de las mismas.
Describa las técnicas, las herramientas y los materiales que utiliza en su trabajo.
Cuando se compran las maderas no se puede utilizar inmediatamente para la construcción de un instrumento, necesita de un tiempo de secado para su estabilidad y durabilidad.
La madera es un material “vivo” que varía según las condiciones en que se encuentre de humedad/sequedad en el ambiente. Es muy importante este paso para que un instrumento dure por muchos años. No todas las maderas necesitan el mismo tiempo de secado, por ejemplo el pino abeto o el cedro (material utilizado en la tapa) necesitan alrededor de 10 años, para los aros y fondo se necesita un tiempo de aprox. unos 12 años y el diapasón, mejor si pasa de 15 años de secado. Por ello siempre hay que ir reponiendo madera para disponer de ella en el momento óptimo. También utilizamos alpaca, nácar y hueso.
Durante el proceso de construcción se utilizan herramientas de mano como martillos, formones, seguetas, calibres, escuadras, reglas, plantillas, hornillo para calentar la madera y darle forma además de herramienta específica para su construcción.
La guitarra está formada por las siguientes partes: cabeza, mango, diapasón, tapa, roseta o boca, aros y suelo (o fondo) y puente, como complementos esenciales clavijero y cuerdas.
Una vez se tiene montada la guitarra se procede al barnizado, que puede ser con técnica artesana de goma laca a “muñequilla” o con barniz sintético.
¿Cuál es el perfil típico de su clientela?
Los perfiles de nuestra clientela son profesionales, profesores y estudiantes de grado medio o superior. Además de personas que dedican la guitarra como hobbie y quieren un instrumento de calidad.
¿A qué edad y bajo qué circunstancias comenzó este trabajo?
Comencé a trabajar con 14 años en la prestigiosa escuela-taller de Madrid José Ramírez en el año 1966 como aprendiz, de ahí fui adquiriendo los conocimientos de la construcción y ascendiendo hasta hacerme Maestro guitarrero o Maestro luthier.
¿Dónde y cuánto tiempo ha recibido instrucción antes de estar listo para comenzar su propio negocio? ¿En un instituto de formación, con un artesano o ambos? ¿Cuál cree que es la mejor manera de aprender su trabajo hoy? ¿Escuelas, formación con artesanos …?
En la anterior escuela- taller arriba indicada recibí formación de Maestros guitarreros de la época. Tras más de 26 años trabajando allí decidí independizarme y construir mis propios instrumentos formando un nuevo taller con mi hijo Sergio y donde se irán incorporando mi hija Beatriz y mi yerno Marco Antonio Tejeda hasta la actualidad.
Cuando yo empecé en este oficio no había muchos sitios donde aprender ni mucha gente dispuesta a enseñar este oficio, tuve la suerte de que mi padre me llevó allí y me enseñaron. En la actualidad en España hay personas que dan cursos para aprender a hacer guitarras pero no hay una institución o escuela oficial de guitarreros.
¿Qué papel desempeñan el “talento” y la “creatividad” en su profesión?
Pues creo que como en cualquier oficio artesano influye y es imprescindible, la visión, talento o creatividad de cada uno. Además saberlo plasmar en tus obras para que sea algo único y algo a destacar de entre todas las demás creaciones de su categoría de otros artesanos.
¿Y qué hay de la innovación, ¿cuáles son los cambios desde que empezó? ¿Utiliza nuevos materiales, herramientas o procesos en la fabricación y comercialización? ¿Cuál es el impacto de la innovación en su rendimiento? ¿Cómo podría ser tu profesión aún más innovadora?
Afortunadamente han cambiado cosas tanto en la parte de la construcción como de la venta y comercialización. Actualmente utilizamos pequeñas máquinas que nos facilitan la vida, por ejemplo, las piezas que unen la guitarra, son piezas muy muy pequeñas y que cortarlas con una máquina no es igual que hacerlo a mano una a una, pero la esencia de la construcción seguimos todos los procesos a mano, preparación de la madera, domado, montaje, lijado y barnizado.
En cuanto a la comercialización, el trato más frecuente con distribuidores y clientes gracias al correo electrónico, redes sociales y webs hacen que se haya producido una revolución en ese sentido. Hace años sólo podías tener contacto con los clientes si iban a tu tienda o si te desplazabas a ferias internacionales para poder abrir mercado en otros países.
Hoy en día además se puede hacer un pedido a través de web o correo electrónico sin problema.
¿Cuál es la mejor manera de aprender tu profesión?
La formación de un guitarrero en España, ha sido como los antiguos oficios artesanos de mentor o maestro a alumno, no hay ninguna escuela oficial o institución que así lo abale.
Esta capacitación, como en todas las profesiones artesanas, varía según las habilidades de la persona, lo normal es que se tarde en tener los conocimientos básicos y llegar a ser oficial aproximadamente en 5 años.
Seguimos construyendo con la técnica heredada de un prestigioso taller-escuela de guitarreros de Madrid, llevo desde 1966 en este oficio y como Maestro luthier así se lo he transmitido a mis hijos Sergio y Beatriz Pérez y a mi yerno Marco Antonio Tejeda, los cuales llevan 26,20 y 15 años en la profesión respectivamente.
Sería muy interesante poder englobar esta profesión en un lugar de aprendizaje donde se junten los conocimientos del sonido, física, construcción y tengan un reconocimiento institucional.
¿Cuál es su mensaje para las generaciones más jóvenes que podrían elegir su profesión?
Es un oficio precioso y muy satisfactorio, afortunadamente hay mucha gente que quiere aprender y si tienen la oportunidad de recibir formación de un luthier o guitarrero es una profesión que merece la pena dedicarle tu tiempo.